EL PRESIDENTE DEL ATLÉTICO

Jesús Gil presidió el Club Atlético de Madrid durante 11 años, consiguiendo el
recordado “doblete” en la temporada de 1995-1996 aunque no exento de polémica.

Un presidente respaldado por el fichaje de Paolo Futre

En junio de 1987, tras el fallecimiento de Vicente Calderón, se celebraron elecciones a la presidencia del Atlético de Madrid, resultando elegido Jesús Gil, que acabaría presidiendo el club durante más de una década hasta 2003.

Gil había obtenido un precontrato con el famoso jugador Paolo Futre, que se convertiría en el estandarte del Atleti durante el mandato de Gil. Su fichaje costó 500 millones de pesetas y Gil empieza a romper moldes fichando: lo presentó ante los medios incluso antes de ser elegido como presidente del Club, atractivo que probablemente le valiera la presidencia.

“La culpa la tiene toda el árbitro”

Otros motivos no carentes de polémica por los que aún se recuerda a Gil son la forma que tenía de hablar del Club y la velocidad con la que destituía a sus entrenadores. En total, fueron 40 los que abandonaron el Atlético por orden de Gil, entre ellos, Luis Menotti, Ufarte y Luis Aragonés.

Repasa la historia

“La culpa la tiene toda el árbitro”

Otros motivos no carentes de polémica por los que aún se recuerda a Gil son la forma que tenía de hablar del Club y la velocidad con la que destituía a sus entrenadores. En total, fueron 40 los que abandonaron el Atlético por orden de Gil, entre ellos, Luis Menotti, Ufarte y Luis Aragonés.

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Tras ganar tres Copas del Rey y una Liga, consiguiendo el “doblete” en la temporada del 95-96, el Atlético descendió a “los infiernos” de la Segunda División, después de sesenta temporadas consecutivas.

En 1992 se aprobó la Ley del Deporte, que estipulaba que los equipos de Primera y Segunda División se transformasen en Sociedades Anónimas. Fue entonces cuando Gil se convirtió en el máximo accionista del Club. En 2003, la Audiencia Nacional condena a Gil a prisión por delitos de estafa y apropiación indebida. Poco más de un año más tarde, la Fiscalía solicita el aumento de su condena bajo los cargos de falsedad contable. Ese mismo año, Gil dimitió ante el Consejo de Administración, sucediéndole el por entonces vicepresidente, Enrique Cerezo.

El Pionero. Una serie de no-ficción sobre Jesús Gil.

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