El MITO

"Aquí yace aquel que cantó las 40 a los imbéciles".

Jesús Gil ganó tres veces las elecciones gracias a su dominio de la comunicación a través de un lenguaje populista, normalmente de tono jocoso, y al manejo de la psicología del hombre humilde, del millonario hecho a sí mismo.

El prototipo español de Donald Trump

El soriano fue el pionero de lo que, con Donald Trump, llamaríamos nacional-populismo. Llevaba la ambición en el ADN. El propio Gil dejaba claro su credo en una entrevista a La Vanguardia el 4 de junio de 1991, once días después de ganar por mayoría absoluta en Marbella: "Yo me presenté a las elecciones para resolver los problemas de mi empresa inmobiliaria. Tengo 30.000 millones en apartamentos por vender".

Descubre más

El prototipo español de Donald Trump

El soriano fue el pionero de lo que, con Donald Trump, llamaríamos nacional-populismo. Llevaba la ambición en el ADN. El propio Gil dejaba claro su credo en una entrevista a La Vanguardia el 4 de junio de 1991, once días después de ganar por mayoría absoluta en Marbella: "Yo me presenté a las elecciones para resolver los problemas de mi empresa inmobiliaria. Tengo 30.000 millones en apartamentos por vender".

Descubre más

Como parte de su estrategia populista, el presidente del Atleti dominaba la provocación, era un hombre sin complejos y no tenía problema en convertirse en el blanco de las burlas y los ataques porque sabía sacarles partido.

Incluso escribió su panegírico: "En la lápida tendrían que poner: aquí yace aquel que cantó las 40 a los imbéciles, aquel que hizo y dijo lo que le dio la gana, aquel que fue el cómplice de todo un pueblo, aquel que sintonizó como nadie con la realidad de la gente lisa y llana, aquel que fue un tío cojonudo. Lógicamente en paz con Dios y lógicamente, si le dejó alguna deuda a Hacienda, pues mejor".

La muerte le llegó en un momento comprometido

Desde su capilla ardiente brotó el humo de la leyenda urbana. Era muy difícil creer que un tipo tan astuto hubiera fallecido justo cuando se cerraba sobre su imperio el cepo de la investigación y la justicia. Algunos creyeron firmemente que estaba fingiendo su muerte y había huido a una lejana isla del Caribe.

Ahí quedó la cosa. Hasta 2015, cuando en una reunión de la Real Federación Española de Fútbol, las cámaras capturaron un diálogo imposible: Ángel María Villar preguntaba a Miguel Ángel, primogénito de Gil, “¿qué tal tu padre?”, a lo que este contestaba “bien”. Seguramente todo sea un malentendido, pero…

El Pionero. Una serie de no-ficción sobre Jesús Gil.

DESCUBRE LA SERIE